Veracidad Informativa / Edición 2017 🔬

bbbDefinitivamente los avances tecnológicos marcan tendencias y atribuyen características a los grupos sociales. Es decir, los niños y jóvenes de ahora tienen actividades y forma de relacionarse muy diferentes a las predominantes hace cuarenta, treinta o veinte años. Antes de la aparición de la televisión la gente prefería, más que hoy en día, actividades al aire libre. Fue cuando el yoyo, el trompo y el balero eran lo máximo para un infante, ahora prefieren tabletas, celulares o consolas de videojuego.

Desde luego, cuando apareció el cine y la televisión los cambios en las costumbres también se empezaron a radicalizar. Los juegos de mesa perdieron gran parte de su encanto para miles. Los cines se volvieron centros de esparcimiento y convivencia social y los televisores blanco y negro eran el consuelo para los que buscaban vivir historias fuera de las salas de proyección.

¿Pero qué pasó cuando aparecieron las videocaseteras y posteriormente los reproductores de disco de video y música? Los cines no desaparecieron, pero vieron drásticamente reducido el número de personas que acudían a ellos ante la posibilidad de tener una película y disfrutarla las veces que deseaban en compañía de amigos y familiares en la comodidad de un sofá.

La tecnología sigue su avance en determinados rubros, entre ellos el del trabajo, la investigación, la comunicación y el entretenimiento. Uno de los grandes logros del ser humano fue la creación de una red para divulgar conocimiento y que al igual ha transformado de forma radical el comportamiento humano, lo cual deriva en costumbres que se despegan todavía más de las predominantes hace décadas.

Fue hace más de veinte años que, el ahora conocido por la investigación del Bosón de Higgs, Centro Europeo de Física de Partículas, hizo pública una declaración en la que se autorizaba de forma gratuita la WWW, diseñada por Tim Berners-Lee cuatro años antes con el objetivo de intercambiar datos e información entre la comunidad científica de universidades y laboratorios de todo el mundo. Tal invento simplificó de forma radical la forma de compartir información gracias a un código que permitió la elaboración de páginas en las que se podía incluir texto y posteriormente, contenido multimedia.

El CERN jugó un papel invaluable para la invención del ahora tan deseado internet, ya que tenía los científicos, la tecnología y el apoyo y trabajo necesarios para hacerlo posible; pero en realidad esa fue la “semilla”, pues lo que lo hizo desarrollarse y expandirse fue su uso masivo. Lo que lo hizo posible es el intercambio de conocimientos a nivel mundial, lo cual trajo consigo una verdadera revolución de la información en todos los sectores, incluido, desde el luego el entretenimiento.

En México sumamos ya más de 45.1 millones de usuarios de internet de acuerdo al noveno estudio de “Hábitos de los usuarios de Internet en México”, lo que representa una penetración de 38.5% de la población, de acuerdo con cálculos del Consejo Nacional de Población. Siete de cada diez mexicanos usuarios de la red se conectan con frecuencia desde dispositivos móviles para enviar y recibir mensajes, buscar datos y acceder a redes sociales.

Gracias a internet las personas pueden estar más cerca que nunca aunque se encuentren en lados opuestos del planeta. Pueden verse y hablar a un costo mucho menor que una llamada telefónica. Lamentablemente, también ha sido herramienta para actos criminales como trata de personas, pornografía infantil, fraude, lavado de dinero y piratería.

Lo preocupante respecto a internet es la brecha digital que afecta a cuatro mil 500 millones de personas a escala mundial. Lo que significa que cerca de dos tercios de la población humana no tienen acceso. La población europea es la más conectada del mundo, con un 77 por ciento de penetración, mientras que la que tiene menos acceso es África donde no supera el 16 por ciento.

El internet al igual que otros avances tecnológicos también ha impactado sobre los usos y costumbres de las actuales generaciones. Ahora mucha gente ve videos en internet, lo que de forma intrínseca impacta en el número de público cautivo de las televisoras. Ahora la gente lee en tabletas electrónicas y compra menos periódicos y libros. Ahora los teléfonos celulares se actualizan con aplicaciones, juegos y redes como Twitter y Facebook. Ahora se usan juegos de video en consolas conectadas a internet, lo cual modifica su esquema de negocios. Ahora la gente no mira de frente por ver la pantalla de un dispositivo en la calle. (Gilberto Quiroz) ✍️

 

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